Nuestro compromiso con los criterios ESG se articula a través de una Política de Integración de Riesgos de Sostenibilidad homogénea, que aplicamos en todas nuestras gestoras y participadas a lo largo de todo el ciclo de inversión. Entendemos por riesgo de sostenibilidad todo acontecimiento o estado ambiental, social o de gobernanza que, de producirse, pueda tener un impacto material negativo sobre el valor de la inversión.
Maximizamos el retorno económico gestionando los fondos de forma ética y aplicando criterios ESG exigentes, con integridad y transparencia. Para ello tenemos en cuenta el principio de “no causar un daño significativo” (Do No Significant Harm, DNSH), procurando que nuestras decisiones y las prácticas de nuestras participadas sean coherentes con los objetivos de sostenibilidad y minimicen los impactos adversos en el entorno.
La Política toma como referencia el marco regulatorio europeo –SFDR, Taxonomía de la UE, CSRD y, cuando aplica, el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR)– y las recomendaciones del TCFD. Somos signatarios de los Principios para la Inversión Responsable de Naciones Unidas (UNPRI) desde 2016 y estamos comprometidos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Su gobernanza recae en el Comité de ESG y Responsabilidad Social Corporativa (RSC), y el Consejo de Administración la revisa y actualiza con carácter anual.